viernes, 13 de marzo de 2020

Alinti, la maceta creada por un joven peruano que produce energía limpia a partir de plantas y microorganismos (también purifica el aire)


El dispositivo, que ha sido galardonado en el concurso 'Una idea para cambiar la historia' de History Channel y en los Premios Latinoamérica Verde, fue creado para zonas rurales de Perú sin electricidad.

"Alinti es una maceta de arcilla, que gracias a la fotosíntesis de las plantas y, también, a cinco microorganismos 'electrogénicos' que están dentro, produce energía biológica, ecológica y limpia".

De esa manera define su invento, en entrevista con RT, Hernán Asto Cabezas, un joven peruano de 29 años que creó este dispositivo para llevarlo a las comunidades que no cuentan con energía eléctrica en su natal Perú.

A simple vista, Alinti es una maceta (macetero o matero) de arcilla, de color ladrillo, que contiene una plantita y tiene unos paneles solares adherido en el exterior.

Sin embargo, es un sistema más complejo. Se trata de un dispositivo híbrido, que trabaja con energía solar (los paneles), fotosintética (plantas) y eléctrica, que es producida por microorganismos electrogénicos que están dentro del recipiente.

Esas tres energías se unen y se obtiene la corriente que, según cuenta su creador, "es repotenciada gracias al enfriamiento natural de la arcilla". Asto se congratula de que "es la única tecnología en el mundo que logra hacer posible utilizar la corriente biológica de una forma sostenible, de una forma eficaz".

La corriente generada se almacena en una batería de 10 amperios, que sirve, básicamente, para cargar hasta dos teléfonos celulares y encender focos (bombillos).

Purificador natural del aire

Los microorganismos que Asto ha inoculado en su maceta son cinco en total y, por razones de patente, prefiere mantener en secreto sus nombres.

Sin embargo, sí explica que estos microorganismos, cuando no están en su hábitat natural, se mueren. Por ello utiliza arcilla para la construcción de las macetas y ese material contiene tres tipos de minerales (cuyos nombres también protege).

La arcilla produce un enfriamiento natural y, con ello, los microorganismos "creen que están en su casa, se desarrollan y se reproducen", explica el joven peruano.

Asto hizo pruebas de laboratorios a 28 tipos de plantas y para armar Alinti seleccionó a tres: dos tipos de 'asparagus' y 'violeta de los alpes'. Son especies que, dice el inventor, se encuentran en cualquier parte del mundo.

El joven señala que, además, las plantas que utiliza, en especial las 'asparagus', tienen la capacidad de absorber sustancias nocivas para la salud y el medio ambiente, como benceno, amoniaco, xileno y formaldehido. Cita un estudio de la Universidad de Georgia, en EE.UU., que señala que, por área cúbica, esta planta elimina de 36 a 45 % de microgramos de toxicidad.

¿Qué inspiró a Asto?

"Vengo de una familia muy del campo, de bajos recursos económicos, allá en casa no teníamos energía eléctrica, nos alumbrábamos con velas, con lamparines, de esa forma yo hacía mis tareas escolares", cuenta Asto, quien es oriundo de la comunidad de Accocca, departamento de Ayacucho, al centro-sur de Perú.

Ahí nació su curiosidad. En su casa utilizaban pilas (baterías) para hacer uso de la radio y relojes. Cuando dejaban de funcionar, él tomaba esas pilas, las desarmaba y buscaba descubrir cómo se almacenaba la energía en ese diminuto objeto, con el afán de hacerlas servibles nuevamente.

Además del problema de la electricidad, en su casa cocinaban en un fogón con leña. A los 13 años, luego que su hermana se quemara tratando de tomar una olla, creó una estructura que se armaba de acuerdo al tamaño de los recipientes para cocinar y facilitaba su retirada del fogón, con el cual ganó un concurso nacional. Un segundo premio, también nacional, lo obtuvo a los 15, cuando descubrió "una fibra vegetal más fina que la de la vicuña (mamífero del altiplano andino)", con la que logró hacer hilados, chaquetas, papel, entre otros objetos

"En la literatura, yo descubro que todos los seres vivos, tanto animales, nosotros mismos, las plantas, somos energía, producimos energía y a partir de eso comienzo a buscar información para poder desarrollar la tecnología limpia", cuenta.

Cuando terminó la secundaria estaba interesado en estudiar biología, pero no consiguió mucho apoyo. En lugar de ello, se inscribió en la carrera de ingeniería civil, porque tenía más campo laboral. Pero, cuando le faltaba solo un año para culminar la carrera, decidió abandonar, pese a la negativa de su madre. "Me gana la nostalgia de ver en mi comunidad, en mi ciudad, que sigue habiendo miles de niños que siguen haciendo sus tareas con velas", señaló.

"Dejé la universidad y me dediqué de lleno a la investigación, empecé a estudiar carreras técnicas de electricidad, a capacitarme en biología, especializarme en microorganismos; mi carrera de ingeniería empecé a enfocarla más en suelos, en materiales, empecé a enfocarme más en lo que a mí me gustaba", relata.

Añade que para costear su proyecto trabajó de pintor, gasfitero, electricista, entre otros oficios. Pero, gracias a ese esfuerzo consiguió crear Alinti y el primer prototipo lo llevó a Quinua, en Ayacucho, donde probó la funcionalidad del dispositivo en el campo.

Galardones

Su invento ha rendido frutos. En 2018, después de tres años de investigación, quedó en segundo lugar en el concurso internacional 'Una idea para cambiar la historia', promovido por History Channel.

Un año después, consiguió el galardón de 'Tecnología con Impacto' de los Premios Latinoamérica Verde, considerados los "Óscar del medioambiente". En ese mismo evento, quedó en segundo lugar en la categoría Energía.

A finales del año pasado, obtuvo dos premios en el Concurso Nacional de Invenciones y Diseños Industriales: Invento del Año, otorgado por la Asociación Nacional de inventores del Perú; y Patente Verde, entregado por la Asociación Interamericana de propiedad Intelectual.

Sin embargo, el mejor galardón que ha tenido Asto ha sido poder llevar su dispositivo a cientos de hogares, entre ellos los del Cerrito la Libertad, de Lima, Perú. Actualmente se están fabricando alrededor de 5.000 unidades, que serán repartidas en Masisea, en la Amazonía peruana.

A esas comunidades, Alinti ayuda, tanto en mejoramiento de calidad de vida, como en salud. "Esos niños que hacen sus tareas con velas están absorbiendo sustancias tóxicas que les originan problemas respiratorios, entonces, tener el dispositivo en casa significa también acabar con eso, porque está limpiando el aire contaminado; al mismo tiempo les está dando más horas de estudio y conectividad".

Asto también ha conseguido interesados en Colombia, Brasil, Chile y México. Y actualmente trabaja para una de las redes sociales más grande del mundo, que pondrá a prueba el Alinti en la Costa, Sierra y Selva peruana, para luego llevar los dispositivos a países de África.

Para postes y cualquier espacio

Este inventor comenta que está trabajando con el distrito de San Isidro, en Lima, para instalar alumbrado público en los parques con sus macetas.

Además, ha sacado un nuevo diseño, en blanco, "más sofisticado, más estético, que juega muy bien en una sala, en un dormitorio, en una oficina", que pondrá a la venta y, de sus ganancias, destinará un porcentaje para llevar el dispositivo a más comunidades rurales sin electricidad.

(FUENTE: actualidad.rt.com)

Perú: una de las sociedades más antiguas de América es descubierta bajo la Huaca Prieta


Aquellos que pudieron visitar el sitio arqueológico Huaca Prieta, en Perú, o leído sobre él sabrán que se trata de una estructura ceremonial de hace alrededor de 7.800 años, en tierras costeras del antiguo Perú.

Localizada en el departamento de La Libertad, y a 600 kilómetros de Lima, la Huaca Prieta fue estudiada por un equipo de arqueólogos estadounidenses en 1946. En resumen, se trataba de un conjunto de casas semisubterráneas con entrada estrechas y escalones de acceso. El conjunto está rodeado de desperdicios y capas que se acumularon por generaciones y albergaba en su interior un tesoro histórico de tiempos muy lejanos: muestras de arte textil con diseños zoomorfos y antropomorfos rudimentarios.

No obstante, un nuevo estudio publicado ayer ha sorprendido a la comunidad científica: este da cuenta de cómo a 30 metros bajo el montículo han sido descubiertos huesos de animales, restos de chimeneas, herramientas, y restos de plantas dejados por los americanos más antiguos con una edad de aproximadamente 15.000 años. El hallazgo hace de la Huaca Prieta uno de los más antiguos sitios arqueológicos en todo el continente y sugiere que los primeros migrantes se trasladaron a lo largo de la costa.

Inicialmente, el equipo de Tom Dillehay de la Universidad Vanderbilt, Estados Unidos, quiso estudiar a la huaca misma. Pero luego curiosearon en los cimientos de la base, continuaron bajando y llegaron a la fosa más profunda, a 31 metros de profundidad. Sorpresivamente, las capas contenían signos de ocupación humana, informó el equipo en una publicación en Science Advances.

El análisis de radiocarbono de la leña arrojó que los humanos estuvieron ahí hace 15.000 años. Por su antigüedad, el estudio hace a la Huaca Prieta un elemento más en la pequeña pero creciente lista de lugares anteriores a los 14.000 años de antigüedad que cambian la visión de la ocupación del continente por parte de los antiguos americanos.

Se creía, tradicionalmente, que los primeros habitantes lo poblaron a través de un pasaje descongelado que atravesaba Alaska y Canadá, que alcanzaba el interior de los Estados Unidos unos 13.000 años atrás. En tiempos recientes, sin embargo, lugares antiquísimos aunque bien documentados como Monte Verde, en Chile, convencieron a los arqueólogos que los humanos llegaron a la América profunda aproximadamente 14.800 AP. Esto, a su vez, los habría dejado con una sola ruta lógica en las Américas: bajando por la costa pacífica. No obstante, esta migración aún carece de pruebas contundentes.

El nuevo hallazgo, en cualquier caso, echa nuevas luces sobre los antiguos humanos en la costa del Pacífico. Estos, dice el trabajo, vivían en campamentos temporales en zonas de humedales comiendo palta (aguacate), distintos tipos de chiles, moluscos, escualiformes (tollos), aves y leones marinos. Lo interesante aquí es que no se halló redes de pescar ni harpones. Esto se debería a que aquellos habitantes no los necesitaban: por la noche el mar los arrojaba a las pozas tierra adentro y al retirarse las aguas en el día, las criaturas marinas quedaban atrapadas a merced de los hambrientos antepasados. Los locales de estos tiempos hacen lo propio.

Los autores creen que estos humanos no serían los primeros en la zona, a juzgar por todo lo demostraron saber de la vida en aquellos ecosistemas. En lugar lanzas, los antiguos pobladores convirtieron piedras redondas en herramientas punzocortantes para abrir conchas y cortar plantas. Estamos hablando de más evidencias de la migración costera, aunque pocas por ahora. Artículos similares fueron descubiertos en la Isla Cedros en Baja California,  Estados Unidos, habitada hace 12.000 años.

No son pocos los estudios que cuestionan la teoría del paso de Beringia. Un estudio el año pasado publicado en Nature indicó que la ruta de entrada por un corredor entre Siberia y Alaska fue “biológicamente inviable” para los antiguos pobladores, ya que no se registraba vida en el área cuando se suponía que los humanos pasaban —lo que hubiese hecho imposible la supervivencia.

(FUENTE: nmas1.org)

miércoles, 4 de marzo de 2020

El avistamiento de OVNIS en Perú fue un fraude: conoce la insólita verdad


El pasado 1° de febrero de 2020 recorrió las redes sociales el reporte de un avistamiento OVNI en Chilca, Perú.

El contexto del avistamiento se dio durante una vigilia organizada por entusiastas del fenómeno de aquel país y un programa de radio. El video muestra una luz intensa dirigida hacia los testigos que estaban apuntando sus láseres verdes en dirección a ella.

Durante la investigación que realizamos dimos con uno de los participantes de la vigilia, que tomó gran cantidad de fotografías de la luz con su cámara (Canon 1100D) de 12Mpx, en modo alta exposición. Cuando revisó las fotografías ya en su casa, pudo observar con gran sorpresa que había una persona parada en el barranco con una potente linterna, apuntándola en diferentes direcciones y, eventualmente, hacia los participantes de la vigilia.

Algunas personas indicaron que es imposible la existencia de una linterna con semejante potencia, pero efectivamente “existen”, como se puede ver en la comparativa y en el video que se publicó en el muro de Facebook de la autora de la nota.

Allí se hace referencia a la potencia de este tipo de linternas especiales, llamadas "Searchlight” o “Spotlight", por lo que sí fundamento que existe este tipo de linternas led.

Más para analizar

Aclarado el interrogante de la luz, cabe preguntarse quién era la persona que manipulaba la linterna y si hubo más partícipes en el asunto.

A continuación, testigos calificados que asistieron a la vigilia convocada aquella noche del 1° de febrero brindan su testimonio en primera persona. Se demuestra de esta manera que NO fue un OVNI, sino una persona -o personas- la que produjo las luces.

Queda demostrado, así, que se trató de algo intencional. Primer testimonio Fran Bao, diseñador gráfico, vive en Lima.

Ante las dudas planteadas desde la investigación, a la pregunta sobre lo que vio y sus conclusiones, indicó: “Sí, sí estuve ahí y presencié lo que ocurrió. Sí, eso parece, puede que sea fraude. Principalmente, quiero aportar lo que vi, para que sume todo a la investigación.En una foto se puede apreciar una figura de una persona, hay detalles que no me cuadran”.

Tras la requisitoria para que se explayara, el testigo agregó: “Llegué a Chilca a las 19, aproximadamente, con dos amigos. El campamento del doctor Anthony Choy, del programa de radio “Viaje a otra dimensión”, fue quien organizó la vigilia OVNI. Estaba bastante lleno, de modo que tuvimos que armar la carpa bastante atrás. Ya para entonces estaba oscuro y usamos una lámpara, y vi que en el cerro ya había tres luces. De hecho, vi tres luces pequeñas. Mi amigo me preguntó qué eran, y yo respondí: “Son personas”. Me dio la certeza de que fue eso, moviendo las luces de lado a lado (pensé que era un grupo de investigación que estaba ahí, pero no lo puedo asegurar), de modo que no le dimos mayor importancia. El programa en vivo empezó a las 22 y hasta esa hora vi lucecitas bajando del cerro. Siendo las 22.45, aproximadamente, estuve debajo del estrado o tarima de transmisión del programa y es ahí donde dan aviso de las luces”, explica Bao.

El testigo agregó que “desde mi punto de vista, no vi de dónde salió la luz, pero luego de unos minutos pude ver un gran resplandor. De los tres resplando res que vi, el segundo fue más intenso (era como si fuese que la luz dirigió su haz directamente hacia la tarima y hacia las carpas que estaban ahí). Para ese momento, ya había cierto humo de fogatas de otras carpas, y hacia el cerro había un poco de bruma marina... Pienso que eso ayudó a que se disperse más la luz y parezca más grande. Estaba muy cerca del lugar de la transmisión en vivo cuando el doctor Choy dijo a las personas que tenían cámaras que tomen fotos. Yo en ese momento tenía mi cámara, pero estaba mal ubicado, no veía el punto exacto de donde venía la luz, porque había muchas carpas. Decidí entonces moverme hacia la orilla. Tenía conmigo una lente de 300 mm, que me ayudó mucho a realizar una toma de cerca, pero necesitaba el trípode, que había dejado en mi carpa”.

Su relato continúa así: "Al llegar a mi carpa le pregunté a mi amigo si había visto, y me dijo que sí, pero le pareció una luz de alguien, nada fuera de lo normal. Saqué mi trípode y me dirigí hacia cerca de la orilla nuevamente y ya sin carpas alrededor. Habrían pasado unos diez minutos después de los destellos, cuando vi unos haces de luz hacia el mar, pero pensé -y sigo pensando- que era la linterna de alguien. Es por eso, igual, que tomé fotos con ciertos intervalos de tiempo y una exposición de seis segundos cada toma; esto quiere decir que a mi cámara le tomó seis segundos tomar la foto. Esto lo hice para que todo se viera más claro, por eso mis fotos se ven como si fuera de día. Ahora, dentro de esas fotos se ve la silueta de una persona que no vi en el momento de la toma. También recuerdo que esta luz alumbraba el mar, y por la bruma del mar se veía bien el haz de luz. En un momento la luz apunta justo en mi línea de toma de fotos y es por eso que en una de las fotos que publiqué se ve un destello. Este destello es pequeño en comparación con los tres primeros que vi. Luego de eso, un equipo que estaba en la vigilia lleva un dron y se ve que llegan hasta el lugar de donde provenía la luz y le preguntan a un científico en la trasmisión qué es y este dice que es "gente". Parece ser que fue un equipo invitado. Me pareció escuchar que eran certificados del Concytec”.

Otros testigos

Miguel Centeno también estuvo aquella noche en la vigilia en playa Yaya, y compartió su testimonio en primera persona: “Estuve en esa vigilia, muy pegado al cerro; en vez de escuchar el programa de radio, estuve observando el cielo y el cerro, y vi que era una persona con una linterna potente”.

César C. (pidió reserva de su apellido) es arquitecto y vive en Los Molinos, Lima. Da cuenta, a través de audios, de su valioso testimonio.

Estuvo desde temprano en la zona y fue la segunda vez que participa de las vigilias: “Como referencia, siempre observo el cielo y los alrededores, había mucha gente en ese entonces. Me llamó la atención ver a una persona con una linterna led muy potente que estuvo pasando por la playa desde la tarde, que iluminaba desde el campamento hacia el cerro y luego observé que subió al cerro y prendió su linterna apuntando al campamento. Justamente, la luz provenía de la parte del cerro que tenía un camino… Y la luz seguía el mismo recorrido desde el sendero hacia las rocas del cerro, donde había un barranco o acantilado. La luz no salió del mar ni estaba en el agua flotando, como se dijo. Vi también cuatro luces proyectadas en las nubes que provenían desde abajo, en la tierra. Pude también ver personas bajando del cerro y una persona sosteniendo una linterna como una gran lonchera, presumo de varios leds, porque era sumamente potente”.

Nuestra conclusión

Las evidencias aportadas por los calificados testigos, con sus relatos y el material fotográfico proporcionado, y otros más que coinciden, resultan contundentes.

El caso tiene una explicación terrenal y ligada con la actividad humana. El contexto en que se dio debe constituir un llamado de atención a los entusiastas del fenómeno OVNI y a los buscadores de la verdad de este.

Despejada la incógnita sobre el OVNI, que dejó de ser “NO identificado”, cabe preguntarse con qué fin ciertos individuos se encaraman en lugares escarpados para proyectar potentes luces.

Sería bueno que investigadores responsables y serios de aquel país continúen con el caso y den con los perpetradores de semejante show, que otra vez ridiculiza la investigación seria del fenómeno OVNI. Posiblemente, en el futuro se encuentre con la respuesta de este.

Mientras tanto, deberemos lidiar con miembros de nuestra propia especie que, al entender de quien estas líneas escribe, son los principales responsables de que, de una u otra forma, estemos aislados en el Universo.

Es un convencimiento personal de que la vida no es una rareza y que tarde o temprano, los seres humanos encontraremos la verdad.

Explicación técnica: la medición de intensidad de la luz que emiten linternas, proyectores y faros

Los grandes resplandores durante la vigila OVNI en Playa Yaya, Chilca, probablemente fueron producidos con una linterna portátil de alta intensidad (Searchlight o Spotlight), ya que no se veía a simple vista a la persona usándola en la oscuridad.

Quizás alguien quería promover el turismo OVNI en Chilca, o probar la reacción de las personas. Hay Searchlights en venta al público de hasta 40 millones de lúmenes. También unas de 18 millones de lúmenes que se venden online por algo más de 300 soles en Perú.

Podrían crear el mismo efecto en la oscuridad, especialmente con la bruma del mar y el humo de las fogatas que ayudarían a intensificar el efecto pantalla en las tomas del video de las grabaciones de profesionales que trataban de abrir el diafragma para captar más luz.

Si se aumentara el ISO de una cámara fotográfica se puede ver más en la oscuridad y por ello se detectó a una persona en el barranco o peña de la parte derecha y baja del cerro Yaya.

Cuando no se ven los detalles, da la impresión de que está sobre el mar, pero en la foto con un mayor nivel de ISO se ve que está en las rocas cerca del mar.

Hay caminos de acceso por la parte de atrás. Visto así, estas linternas Searchlight pueden tener una doble modalidad ,de luz baja y otra alta. Antes, el ISO se refería a la sensibilidad del rollo de una película, pero en la actualidad se extendió a la capacidad de percibir luz de las cámaras digitales.

Con un alto ISO se puede ver mucho más en la oscuridad. Lo oscuro se aclara y se ven los detalles, la noche parece de día. Se pueden ver detalles, como el hombre que estaba parado sosteniendo la linterna led, con una luz en modalidad de baja intensidad, y luego realiza los fogonazos.

No se está acusando a nadie ni diciendo que todo fue un montaje, pero, técnicamente hablando, puede que la explicación dada sea la más probable. Esto no niega que en otras ocasiones verdaderamente se hayan visto OVNI genuinos en la zona.

(*) Investigadora (Red Argentina de investigación OVNI). Periodista, Corresponsal de MUFON (EE.UU.), escritora, columnista de radio, grafica y TV. Conferencista.

(FUENTE: cronica.com.ar)
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