sábado, 17 de marzo de 2012

"Los poseídos no giran la cabeza ni vomitan verde"


Ataviado con su sotana negra, una Biblia y crucifijos, el sacerdote español José Antonio Fortea Cucurull, exorcista oficial del Vaticano y teólogo especializado en demonología, cuenta que ha iniciado una lucha incesante contra las fuerzas malignas que intentan apoderarse del cuerpo de algunos fieles. A su paso por Trujillo, donde dictó una charla sobre exorcismo por invitación del Arzobispado, cuenta algunas anécdotas de sus encuentros con los demonios.

¿Qué tipo de personas necesitan un exorcista?

Hay que tener en cuenta que la mayor parte de las personas solo presenta tentaciones y que es un pequeño número de fieles el que tiene acciones extraordinarias del demonio y necesita un exorcismo. Las personas vienen a la parroquia y nos cuentan lo que les pasa y, tras orarles, sabemos si tienen alguna influencia maligna. Cuando la tienen, les empiezan a temblar las manos, sienten alguna presión en la cabeza o tienen ganas de vomitar. Yo voy orando con las personas, y ellas mismos me dicen si tienen influencias.

¿Cómo distingue un caso de posesión de uno psiquiátrico?

Yo hablo con la persona para darme cuenta si tiene un problema mental. Recuerdo el caso de una mujer a quien se le manifestó el ser maligno. Le pregunté a su marido si había visto alguna vez a su esposa así y me dijo que no, a pesar de que vivían juntos muchos años y tenían un hijo. Estas cosas nos dan la seguridad de que es algo demoniaco.

Hay quienes no creen en la existencia del diablo…

Las personas que tienen fe en el cristianismo saben que existe. Los casos de posesión son la prueba de la existencia del demonio. También es una prueba que haya personas que lo llaman y lo invocan a través de brujerías o de juegos malignos, y empiezan a ocurrir cosas satánicas. El diablo no se aparece delante de las personas con cuernos o patas de cabra, pero se manifiesta con ruidos, olor o cuando se encienden las luces de manera repentina.

¿Cuáles son los pasos de un exorcismo?

El exorcismo es un ritual que se inicia pidiendo perdón a Dios por los pecados propios. Después se leen diversas partes de las sagradas escrituras de la Biblia, se invoca a los santos y, luego, se hace una larga oración pidiéndole a Dios que libere a la persona poseída. Por último, el sacerdote le ordena directamente al demonio que salga de ese cuerpo en el nombre de Jesús.

¿Cuántos exorcismos ha practicado durante su carrera?

Sinceramente, nunca he llevado la cuenta porque considero que hacerlo hubiera sido fomentar la vanidad. Lo que puedo decir es que la mayoría de las personas que me visitan no necesitan ningún exorcismo.

¿Cuánto de realidad hay en los exorcismos que se ven en las películas?

En las películas se ve que las personas giran su cabeza 360 grados, que vomitan un líquido verde o que levitan. Eso no suele suceder en la vida real. Lo que sí sucede es que las personas gritan, se llenan de injurias y caen al suelo agitándose y temblando porque no pueden controlar este tipo de movimientos.

¿Es cierto que a las personas poseídas les cambia la voz?

Muchas veces, sí. En algunos casos cambia de modo sorprendente, pero solo durante el momento del ritual. Por eso les digo a quienes me acompañan que no hay que sentir temor.

¿Cuánto dura un exorcismo?

El ritual se cumple en media hora pero, después, el sacerdote está en libertad de volver a empezar o insistir con aquello que piense que atormentará más al demonio para obligarlo a salir. Hay casos en los que en media hora se acaba todo; otros en los que se necesita el doble de tiempo o en los que tienes que orar durante varias semanas.

¿Alguna vez lo han atacado durante un ritual?

A veces, las personas tratan de agredirte, otras te escupen o intentan morderte. Pero, en ese momento, no son ellas, es el espíritu que tienen dentro y, cuando vuelven en sí, no recuerdan nada. Esto ha pasado con personas que son muy amables, ancianitas encantadoras e, incluso, niños.

¿Quiénes son más propensos a ser poseídos?

Hay gente que tiene signos de entregarse más fácilmente porque el demonio está a su alrededor o influye en ellos. Hay que diferenciar que una cosa es el pecado y otra es el fenómeno de la posesión. No siempre los malos son quienes están poseídos. Algunas personas quedan poseídas porque se han metido en el peligro y han practicado espiritismo, brujería o juegos malignos como la ouija.

¿Qué recomendaciones daría para evitar ser poseído?

No deben tener miedo a quedar poseídos porque esto es muy raro. La gente no debe estar pensando en el demonio, debe pensar más en Dios y evitar lo esotérico. Amén a Dios, crean en él y oren. No recurran a actos de espiritismo o de brujería.

AUTOFICHA

- Nací en Barbastro (España), en 1968. Estudié Teología en la Universidad de Navarra. Entre los libros que escribí destacan Summa Daemoniaca y Exorcística. 
- Un equipo de 20 personas me apoya en los exorcismos. En cada ritual me acompañan cinco de ellas. La familia del exorcizado me apoya con la oración. 
- Me estoy tomando un año sabático para recorrer diversos países y explicarle a la gente sobre la naturaleza del exorcismo, las tentaciones y los poderes de las tinieblas.

(FUENTE: peru21.pe)

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